Causas del Problema
Reflejos Engañosos (cristales tintados o espejados): Las aves pueden confundir la reflexión de los árboles y el cielo en los cristales con un espacio abierto, lo que las lleva a volar directamente hacia ellos, ya que lo consideran como una continuación de su propio hábitat, ya sea urbano o forestal, provocando colisiones mortales.
Falta de Visibilidad (transparencia): En entornos urbanos y edificaciones modernas, los cristales son cada vez más grandes y transparentes, lo que dificulta que las aves perciban su presencia. No solo los ventanales pueden ser transparentes; también ocurre en marquesinas de autobuses, pistas de pádel, pasarelas, galerías...
Impacto en las Aves
Lesiones Graves: Los choques contra cristales pueden causar fracturas, hemorragias internas y otras lesiones que ponen en peligro la vida de las aves.
Disminución de Poblaciones: La mortalidad causada por este problema contribuye a la disminución de poblaciones de aves, especialmente aquellas en peligro de extinción.
Soluciones y Medidas Preventivas
Diseño Amigable para las aves. No usar cristales, o de no ser posible, usar cristal corrugado, impreso, serigrafiado, esmaltado, o cualquier otro con el mínimo reflejo posible (<15%)
Marcadores Visuales: Colocar adhesivos, calcomanías u otros marcadores en los cristales para hacerlos más visibles para las aves. Pueden ser con colores UV para que las aves los vean mejor.
Diseño Amigable para las Aves: Incorporar elementos en la arquitectura que disminuyan la reflexión y hagan más evidente la presencia de los cristales para las aves. Como por ejemplo con plantas y jardines verticales.
Diseño de líneas
Diseño de puntitos
Diseño de mural personalizado
Hay lugares en los que es muy habitual encontrar este problema, como por ejemplo:
las pistas de pádel, que suelen estar a las afueras cerca de la naturaleza
los corredores con cristaleras a ambos lados, como en universidades u hopitales
grandes ventanales de corporaciones y edificios institucionales
Muchas veces ponen las típicas pegatinas de rapaces pero en realidad se ha comprobado que apenas tienen efecto. Lo que se necesita es llenar ese espacio con figuras que estén a menos de 10 cm entre sí ya que, de lo contrario, las aves mas pequeñas piensan que pueden atravesar esos huecos que interpretan como espacio libre y colisionar.